Un sindicato construido desde abajo.

El CIT nace de trabajadores que conocen el miedo, el cansancio y la soledad frente a un problema laboral. No hablamos desde un despacho lejano: empezamos por escuchar.

Sindicato legalmente constituido

No queríamos otra organización que apareciera solo para cobrar.

Queremos una herramienta cercana, gratuita y útil. Un lugar donde un problema se pueda contar sin miedo, donde los documentos se lean con calma y donde nadie tenga que enfrentarse solo a una empresa o administración.

Escuchar. Comprobar. Decidir juntos.

01

Escuchamos

La persona explica qué ocurre y qué necesita. La primera conversación es confidencial y sin coste.

02

Documentamos

Reunimos contrato, nóminas, horarios, mensajes, fotografías o cualquier prueba relevante.

03

Verificamos

Separamos los hechos de las suposiciones y buscamos la norma, el convenio o el profesional adecuado.

04

Actuamos

Presentamos opciones claras. La persona decide y el CIT acompaña la acción colectiva o individual.

Trabajo, seguridad, salario y dignidad.

Independencia

Ni empresas ni partidos deciden por nosotros.

Gratuidad

Nadie queda fuera por no tener dinero.

Internacionalismo

El idioma o el origen nunca son una barrera.

Democracia

Los cargos son temporales y deben rendir cuentas.

Feminismo

Combatimos discriminación, acoso y desigualdad.

Antifascismo

Defendemos la libertad, la igualdad y la organización obrera.

No prometemos ganar siempre.

Prometemos decir la verdad, cuidar las pruebas y no abandonar a la persona cuando llega el momento difícil.

Un símbolo que se dibuja. Una voz que se levanta.

Así nace el símbolo del CIT

Himno del Comité Internacional de Trabajadores

El vídeo del himno se reproduce solo cuando tú lo decides.